Los Abejorros pueden volar

Curiosidades por fillito el 16-12-2005

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Esta noche, leyendo La Red del Mal de Tom Clancy, he leido una anécdota sobre aerodinámica, que cuenta cómo los científicos se volvían locos para explicar físicamente la capacidad para volar de un abejorro.
Según los cálculos realizados sobre la estructura anatómica del abejorro y a pesar de la velocidad con la que bate sus alas, su cuerpo es demasiado grande y pesado para que sendas alas de tan pequeño tamaño puedan sustentarlo en el aire.
Ésto me ha picado la curiosidad y he investigado un poco sobre el tema. Sobre todo para saber si ya se había encontrado el motivo de su vuelo, ya que si no fuese así, se estaría produciendo a diario un fenómeno que incumple las leyes de la física.
El problema con el vuelo del abejorro es que el tamaño de sus alas es muy pequeño, completamente desproporcionado con respecto al animal. Es decir que, si fuese un avión, la superficie alar sería demasiado pequeña. La relación entre el peso de la nave (o del insecto) y la superficie de sus alas se llama carga alar. Cualquiera puede, mediante un simple cálculo, demostrar que la carga alar del abejorro es tan grande que jamás podrá despegar del suelo.
Lo que he encontrado sobre el tema es que ha habido que esperar hasta el reciente año 2004 y a las cámaras de alta velocidad para dilucidar el enigma.
Con cámaras capaces de capturar varios miles de imágenes por segundo, un entomólogo emprendedor puso a un abejorro durante horas en un túnel de viento para grabar su vuelo. El aire estaba saturado de humo para poder visualizar las turbulencias provocadas por el vuelo del insecto.
Lo que la grabación demostró es que, al revés que otros insectos que cuentan con superficie alar suficiente e incluso en exceso, las pequeñas alas del abejorro flexionan las puntas hacia abajo al llegar a los extremos de su recorrido. Estas pequeñas flexiones, imperceptibles a simple vista, provocan “remolinos” o turbulencias bajo las alas, que imprimen una fuerza de ascenso adicional a la estructura. En otras palabras, la capacidad de flexionar las puntas de las alas alivia la carga alar, aumenta las fuerzas de sustentación, y compensa con exceso la superficie alar que le falta. Por eso vuela.

La verdad es que esta noche podré dormir más tranquilo sabiendo ésto ;).
Espero que os haya gustado esta curiosidad científica

Un saludo a todos